nos habíamos dispuesto a vivir tranquilamente.
Durante una estancia en el Périgord púrpura,
tuvimos una corazonada por esta hermosa región.
La cálida y auténtica acogida de sus habitantes,
un arte de vivir, la buena comida...
Epicúreos y amantes de los seres en su diversidad,
nos pareció evidente recibir,
compartir, tratar con los demás...
en una palabra, hacer vivir la Amistad Universal.”
Michelle et Philippe PORTA






